¿Cómo podemos preparar a los alumnos para afrontar situaciones complejas, tomar decisiones urgentes en condiciones de incertidumbre y complejidad y aplicar sus conocimientos en contextos reales? La simulación ofrece nuevas posibilidades para responder a estos desafíos y se ha consolidado como una metodología de especial interés en la educación superior y la formación profesional.
Por este motivo, la próxima edición de las Jornadas de Innovación Docente estará dedicada a la simulación y su papel en los procesos de aprendizaje. Queremos generar un espacio de encuentro entre docentes e investigadores para compartir experiencias, analizar evidencias y explorar nuevas formas de diseñar experiencias educativas que conecten el conocimiento teórico con la práctica.
El potencial de la simulación reside en su capacidad para reproducir situaciones reales. Pero va más allá: permite crear entornos seguros en los que experimentar, cometer errores, ensayar alternativas y desarrollar competencias técnicas, comunicativas y de trabajo en equipo. Los buenos resultados no dependen únicamente de la tecnología o del realismo del escenario: también dependen de la implementación didáctica y el buen hacer de los docentes. Aspectos como el diseño de las actividades, el acompañamiento docente, la retroalimentación y la reflexión posterior sobre lo ocurrido son fundamentales.
Estas cuestiones abren un campo de reflexión especialmente relevante para la innovación docente. ¿Cómo diseñar simulaciones ajustadas a los objetivos de aprendizaje? ¿Qué papel deben desempeñar el profesorado y el estudiantado? ¿Cómo evaluar los resultados y favorecer la transferencia de lo aprendido a situaciones nuevas? ¿Qué oportunidades ofrecen las herramientas digitales y qué desafíos pedagógicos plantean?
Con el título «Simulación y aprendizaje: retos y oportunidades para el aprendizaje avanzado», las XV Jornadas de Innovación Docente de la Universidad San Jorge aspiran a reunir perspectivas, disciplinas y experiencias diversas. El objetivo es impulsar el diálogo entre investigación y práctica docente, identificar buenas prácticas y explorar cómo la simulación puede contribuir no solo a adquirir habilidades, sino también a desarrollar la capacidad de adaptación, el juicio profesional y el aprendizaje colaborativo. Con esta edición, queremos lanzar una invitación a compartir conocimiento, contrastar experiencias y repensar las posibilidades de la simulación en la enseñanza universitaria y en la nueva formación profesional, así como explorar posibilidades en todos los niveles educativos.

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